Skip to main content

La Unión Europea ha hecho de la simplificación una de sus banderas para ganar competitividad. Este año ha presentado dos propuestas que, si salen adelante, cambiarán la forma en que las empresas operan fuera de su país: un paquete de simplificación fiscal y una nueva forma societaria común, la EU Inc.

El paquete fiscal: adiós a muchas retenciones

El 24 de junio de 2026 la Comisión aprobó un paquete con dos piezas: un Reglamento Ómnibus sobre fiscalidad directa y la refundición en un solo texto de las directivas de cooperación administrativa (las conocidas DAC). Sus medidas más relevantes:

  • Fin de las retenciones intragrupo en la UE. Los dividendos, intereses y cánones pagados entre empresas europeas dejarían de soportar retención, sin exigir porcentajes mínimos de participación como ocurre hoy.
  • Limitación de intereses más flexible. La financiación bancaria y de mercado, de bajo riesgo, quedaría fuera del límite, y el umbral mínimo deducible pasaría a ser obligatorio en todos los Estados.
  • Incentivos a la I+D. Un estándar común para el tratamiento fiscal de las inversiones en activos vinculados a la investigación.
  • Reestructuraciones sin coste fiscal inmediato. Se amplía el régimen de neutralidad a las operaciones transfronterizas previstas en el derecho de sociedades europeo.
  • Menos obligaciones de información. Se eliminan algunas declaraciones de mecanismos transfronterizos de escaso valor y duplicidades con el impuesto mínimo global.

La Comisión calcula un ahorro de unos 8.000 millones de euros anuales para las empresas. La propuesta prevé aplicarse desde el 1 de enero de 2029, pero antes debe aprobarse por unanimidad en el Consejo, algo nada sencillo en materia fiscal. Las patronales la han recibido con entusiasmo; parte del Parlamento Europeo teme que debilite la lucha contra la elusión.

EU Inc.: una sociedad para todo el mercado único

En paralelo, el 18 de marzo de 2026 la Comisión propuso la EU Inc., una sociedad limitada europea de carácter voluntario, que conviviría con las formas nacionales como la SL. Sus rasgos principales:

  • Constitución 100 % digital en un máximo de 48 horas.
  • Coste inferior a 100 euros si se usan estatutos tipo.
  • Sin capital mínimo.
  • Mucha flexibilidad: acciones con voto múltiple o sin voto y transmisión de participaciones más ágil.
  • Principio de «solo una vez»: la información aportada a la administración se reutiliza.

Hay matices. La EU Inc. se registrará en un Estado concreto, y en todo lo que no regule el reglamento se aplicará la ley de ese país, por ejemplo en la responsabilidad de los administradores. Además, los registros mercantiles tendrán que adaptarse para conectarse entre sí. La Comisión aspira a un acuerdo con el Parlamento y el Consejo antes de que acabe 2026.

Qué significa para tu empresa

Si tu grupo tiene filiales o accionistas en otros países de la UE, o planeas expandirte, conviene seguir de cerca ambas propuestas. Nuestra recomendación es aprovechar el cierre del ejercicio para hacer un breve diagnóstico: identificar los flujos de dividendos, intereses y cánones con otros países europeos, revisar las retenciones que se están soportando y valorar si la estructura actual del grupo seguirá teniendo sentido. Así, cuando las normas se aprueben, la empresa podrá actuar rápido y no con prisas.